TELEFONÍA MÓVIL
*Ante la polémica suscitada en el pueblo por las estaciones repetidoras de telefonía móvil, no esta de más un poco de información al respecto, a modo de apuntes:
Cualquier elemento eléctrico o magnético (incluyendo un simple televisor o un imán) genera campos electromagnéticos; esto es, que en la inmediaciones de uno de éstos elementos hay una zona del espacio (una zona de "aire", por así decirlo) sometida también a sus efectos. Tanto más amplia y más intensa es ésta zona cuanto mayor sea la fuerza electromagnética.
Nuestro propio organismo, en su normal funcionamiento, genera corrientes eléctricas mayores que las que produce la exposición a cualquiera de los aparatos eléctricos de uso cotidiano. El propio núcleo de la Tierra nos somete constantemente a un campo magnético más de 5 veces superior que el que se da a 15 centímetros de un horno microondas. Otros fenómenos naturales como las tormentas generan campos magnéticos aún más evidentes.
Los estudios serios sobre los efectos de los campos electromagnéticos en nuestro organismo, se vienen realizando desde hace décadas y ninguno concluye que los campos electromagnéticos a los que estamos expuestos normalmente sean perjudiciales. Claro que tampoco ninguno nos asegura que no sean perjudiciales, pero del mismo modo que ocurre con casi cualquier elemento químico o físico. Eso sí, los Rayos X y otras ondas electromagnéticas ionizantes a las que nos sometemos de modo casual sí tienen efectos orgánicos; y también hay personas más sensibles a los campos magnéticos... pero incluso al respecto, los estudios epidemiológicos no desvelan una relación directa entre la exposición a campos magnéticos controlados y afecciones como cáncer. Sin embargo, por el mismo procedimiento sí que se ha establecido que fumar provoca una serie de efectos secundarios bien conocidos....
La telefonía móvil funcionan con microondas.
Las antenas de teléfonos móviles emiten las microondas a modo de paraguas. Así, teniendo en cuenta la altura a la que se colocan, podemos ya sentirnos seguros en el área circundante a la base. Evidentemente las ondas se van dispersando a medida que nos alejamos de la antena, con lo cual a sólo unos 10 metros de la antena sus efectos están ya muy diluídos. ¿Tenemos que preocuparnos por las antenas de telefonía móvil a 100 metros? Dejemos esas preocupaciones para quien tiene una de esas antenas en la azotea de su piso y sube a tender la ropa.
Ahora bien, el teléfono móvil también emite microondas y además tenemos que pegarlo a nuestra oreja. Está comprobado que una conversación telefónica con un teléfono celular, incrementa en unas décimas de grado la temperatura del cerebro hasta unos pocos centímetros de la oreja; sin embargo no se ha probado otro efecto y no se ha visto tampoco que la incidencia de, por ejemplo, tumores cerebrales se haya incrementado entre los usuarios de móviles (...y ya sabemos que en Japón y Estados Unidos llevan usando móvil unos cuantos años más que nosotros). No nos obsesionemos (algunos de los efectos que dicen notar algunas personas por culpa de la telefonía móvil, son meramente psicológicos) con que se nos ase el cerebro; basta con usar menos el móvil como precaución y no dejar emplear el móvil a niños menores de 10 años, pues también está comprobado que las microondas penetran es éstos al menos el doble que en un adulto. También podemos optar por usar el móvil con la función de "manos libres", para alejarlo de la cabeza.
Y aquí viene un dato importante en favor de las antenas que nos han instalado en el pueblo: Cuanta menos cobertura haya, más forzado funcionará el móvil y más potente será su efecto. Así, también como medida de precaución, se puede aconsejar no usar el móvil cuando la señal es mala.
Sin duda, lo peor de la telefonía móvil es el riesgo que entraña usar el teléfono mientras se conduce.
Aún no se sabe con certeza todo acerca de los efectos, para la salud, de ésta tecnología, pero con unas mínimas precauciones (simplemente por si acaso) podemos estar tranquilos; precauciones en lo que se refiere a los usuarios, porque las nuevas antenas que nos van a instalar están en un sitio prudente e incluso la que está en pleno casco urbano seguramente no es perjudicial (aunque, y esto ya es opinión personal, estaría muy bien que la alejaran aunque sólo fuese para evitar preocupaciones. Y de paso colocarla en terreno del pueblo y así beneficiarnos todos del dinero que reporta). Además, privar a Folgoso de la Ribera de telefonía móvil sería, cuanto menos, ridículo y un atraso.
T. V. M.
Bar Moralejo. Noviembre de 2.001.